domingo, febrero 03, 2008

Bidibi badibi bu

Os voy a contar un cuento.

Nunca os lo dije pero la Perra-Foca se llama Corina y el Pobre-Conejo Chichi.

Cuando me mudé la Perra-Foca fue adoptada por una amiga de Madre y el Pobre-Conejo por El Abuelo y Ultrasónica que, no alcanzo a comprender por qué, decidieron rebautizarlo.

Y así fue, como si de una versión erótico-morfinómana de la Cenicienta se tratara, en un abrir y cerrar de ojos mi chichi se transformó en un albaricoque.

2 Comments:

Blogger carlosmondovega said...

Oye, pues esto me ha recordado a un chiste muy bueno...
Medico: SEÑORA, SU HIJA TIENE EL CHICHI COMO EL HUESO DE UN MELOCOTÓN
Señora: Como, duro??
Medico: NO, CHUPADO.

O algo asi

12:20 p. m.  
Blogger Mary Lovecraft said...

demasiado críptico este post :S

el comentario de Carlos es más sencillito...

4:04 p. m.  

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